Peter Hill, Presidente de la CCS: “Resulta importante reconocer los aspectos de nuestro régimen constitucional vigente que resultan rescatables y cuáles debieran mejorarse”

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Durante la Mesa Redonda “Debate Constitucional y su Impacto en las Empresas” organizada por la CCS, académicos, economistas y especialistas analizaron por primera vez el efecto que tendrá la discusión constitucional en las empresas.

La Cámara de Comercio de Santiago (CCS), realizó la Mesa Redonda “Debate Constitucional y su Impacto en las Empresas”, encuentro que contó con las exposiciones del rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña; la decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado, Miriam Henríquez; el director del Departamento de Derecho Público de la PUC, Sebastián Soto; el socio líder de Deloitte Legal, Ignacio Concha y Manuel Bengolea, economista y gerente general de Octogone.

En su discurso de apertura el presidente de la CCS, Peter Hill, hizo un llamado a que para poder abordar como país el tema constitucional, es necesario terminar de una vez con la violencia que nos afecta a todos y que tiene evidentes consecuencias para el bienestar de los chilenos. “El tener un clima social adecuado es un requisito sine qua non para cualquier avance en temas políticos, y cuesta mucho pensar en cambios positivos si no podemos recordar que somos todos chilenos y que tenemos el derecho y el deber de entendernos y dialogar”.

El dirigente gremial señaló que históricamente Chile se ha distinguido a nivel de la región por ofrecer seguridad al inversionista, con reglas claras e institucionalidad seria con mecanismos para exigir el respeto a sus derechos.

Al respecto, destacó que “resulta importante reconocer cuáles son los aspectos de nuestro régimen constitucional vigente que resultan rescatables y cuáles debieran mejorarse, así como entender qué aspectos no son propios del ámbito constitucional”. Para el presidente de la CCS “gobernar es priorizar esfuerzos, lo que muchas veces resulta en tomar decisiones impopulares, defender que particulares ejerzan derecho en contraposición de terceros, y destinar recursos a ciertas causas en desmedro de otras. Los gobiernos que vengan en el futuro necesitarán de una institucionalidad legitimada y fuerte para devolvernos a la senda del desarrollo y resistir los impulsos populistas”.

“Esperemos entonces que este proceso nos otorgue una institucionalidad robusta, ya sea con una nueva constitución o por la vía de reformar la actual, que se rescate lo bueno que tenemos hoy, se mejore lo que nos falta y se dé legitimidad a los gobiernos que vengan. Esperamos que quienes contribuyan a formularla sean personas que tengan, además de los conocimientos necesarios, el más absoluto espíritu patriótico, pensando solo en el bienestar y el futuro de Chile”.